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  • Foto del escritor: Arquiced
    Arquiced
  • 19 jul 2018
  • 2 Min. de lectura

Remodelar tu casa puede ser muy estresante. Suele ser bastante invasivo, especialmente cuando estás habitando la casa mientras se lleva a cabo la renovación. En el blog nos dedicamos a renovar espacios interiores y he visto de cerca lo complicado que puede ser y como afecta las relaciones de pareja y la sanidad mental de las personas.


Planifica


Esto es lo primero, y es una regla que debiéramos aplicar en la vida: siempre planificar antes de actuar. Te encontrarás con menos imprevistos si eres capaz de planificar un proyecto que considere todos los aspectos que involucra (principalmente tiempo y costo). Si esta parte te cuesta, lo mejor es que te asesores con un especialista.

Ojo que cuando hablo de planificación no me refiero a diseñar, ya que si quieres obtener buenos resultados definitivamente deberías verlo con un profesional del área.


Cotiza


Siempre que compras algo es bueno cotizar, y lo mismo aplica cuando vas a remodelar tu casa, especialmente porque es mucho más dinero el que vas a invertir. Ojo que las cotizaciones de una remodelación toman tiempo, y por lo general no son gratis.

En una remodelación inciden varios aspectos que pueden ser más relevantes que el precio: la



Aclara tus expectativas


Este es uno de los puntos más conflictivos. En toda renovación hay al menos dos involucrados: el cliente y el que realiza el proyecto, y por ello es necesario aclarar con quienes vas a trabajar cuáles son tus expectativas y cuál es el tu nivel de satisfacción, para asegurarte que lo que te entreguen es lo que pediste, ya que en muchas ocasiones el “yo me imaginé…” está sólo en la cabeza de uno, y si el diseñador, arquitecto o contratista no lo sabe, difícilmente llegará a ese resultado.

Cuando el cliente es más de una persona es necesario primero aunar criterios. Especialmente cuando se trata de parejas. Es muy común ver matrimonios donde uno quiere una cosa, pero la otra persona espera algo muy distinto, y mientras no se pongan de acuerdo el resultado no va a satisfacer las expectativas de ambos.

Mostrar imágenes de referencia de lo que quieres lograr es lo ideal para aclarar las expectativas, de esta manera la persona que realiza la remodelación sabrá exactamente lo que quieres.


Lo barato puede costar caro

Tal como les decía, el precio no es lo más relevante, y en muchas ocasiones por querer ahorrar terminamos adquiriendo productos de menor calidad, que acaban estropeándose antes de lo planificado, o que directamente no sirven para lo que necesitamos.

En mi trabajo todas las tareas específicas se derivan a especialistas, como la confección de muebles a medida, cuadros, iluminación, etc. Y aunque la mayoría ha funcionado bien, me ha pasado que por buscar proveedores más económicos me he llevado sorpresas desagradables, como personas poco profesionales que no cumplen con lo prometido o productos de calidad inferior.


 
 
 

ArquiCED

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